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Perros vagabundos pululan en calles cubanas |
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Por Dalia Acosta *
La
mayoría de los perros sueltos en las calles cubanas tienen dueños
que no se ocupan de ellos. Las peleas por apuestas o una inyección
de estricnina son algunos de los males que los acechan.
LA HABANA, 2 abr (Tierramérica) Más de 20 mil
perros vagabundos viven a la intemperie en Cuba, amenazados por
los automóviles y la violencia humana.
Según la Sociedad Mundial para la Protección Animal, en el planeta
hay 480 millones de canes en similar situación.
En Cuba, la mayoría de estos animales tienen un hogar estable, pero
por culpa de sus dueños pasan casi toda la jornada fuera de casa,
señaló Nora García, presidenta de la no gubernamental Asociación
Cubana para la Protección de Animales y Plantas (Aniplant).
"Callejeros de verdad no son tantos. El medio no les ofrece posibilidades
reales de sobrevivir y procrear, la sed y el hambre les merman la
salud rápidamente, sobreviven con un huesito por aquí y agua sucia
por allá, el sol implacable no les da mucha tregua y en su vagar
constante se deterioran mucho", explicó a Tierramérica.
La falta de campañas masivas de educación y medidas de control aleja
la solución, pese a esfuerzos aislados de organizaciones, personalidades
de la cultura, clínicas veterinarias cercanas a Aniplant e instituciones
estatales.
Una desparasitación masiva de perros fue realizada el 8 marzo por
especialistas del Acuario del centro histórico de La Habana Vieja.
Quienes llevaron perros callejeros recibieron una dosis extra de
un producto donado por la representación de la empresa alemana Bayer.
Allí acudió Deivis Garzón con sus seis mascotas, dos de ellas recogidas
en la calle. "Hay muchos perros que propagan pulgas y sarna", dijo
a Tierramérica. Él y su esposa ya recogieron varios cachorros, que
luego entregan a sus amistades.
"En la Oficina del Historiador defendemos a ultranza la educación"
ambiental a través de escuelas, museos y medios de comunicación,
expresó a Tierramérica José Vázquez, director del Acuario.
Creada en 1938 con fines culturales, la Oficina del Historiador
de la Ciudad de La Habana recibió poderes extraordinarios en 1993
para encargarse de la gestión económica del centro histórico, autofinanciar
las labores de conservación del patrimonio e impulsar programas
sociales a favor de una población de más de 70 mil personas.
"El ambiente no es solamente una mata y un pajarito. Es La Habana
Vieja, es el entorno que rodea a la gente", explicó Vázquez.
La educación ambiental en este país "no puede preocuparse más por
un bosque o por un río que por un simple perro sin dueño: ambos
merecen, humana y ecológicamente, la misma atención y similar conciencia
de su importancia y lugar en el entramado de la vida en la Tierra",
alertó el escritor cubano Leonardo Padura.
Padura ha denunciado la impunidad con que se maltrata a los animales
y ha presentado la figura del perro callejero como "un grito de
alarma que, al parecer, muy pocos oyen".
En los últimos años de crisis económica, resurgió una faceta aún
más violenta de este problema: las peleas de perros. Las apuestas
pueden superar los 120 mil pesos (cinco mil 400 dólares), e incluir
una casa, una motocicleta o un automóvil.
En esta práctica se involucran actividades como "drogas, alimentos,
películas, entrenamientos, casas de apuestas, alquiler de áreas
para pelear, entrenadores… Incluso entran de otros países a lucrar
aquí, y ocurre algo tan terrible como la participación de niños
y adolescentes, sus principales promotores y simpatizantes", señaló
García.
Su organización advirtió a las autoridades, pero la situación sigue
sin cambios. "Un perro entrenado para pelear y su dueño son más
peligrosos que una ametralladora cargada", declaró.
La violencia entre canes también es cotidiana en los asilos estatales,
donde se amontonan los capturados en la calle. Allí permanecen al
menos 72 horas si no son reclamados, antes de morir por inyección
de estricnina que les provoca una parálisis cerebral.
En Cuba no hay protección legal para estos animales.
A fines de los años 80 la Aniplant presentó un proyecto de ley sobre
protección y bienestar animal, pero aún no recibió respuesta.
Desde 1991, Aniplant realiza campañas de esterilización canina.
Para ser efectiva, la castración debe cubrir más de 80 por ciento
del total de perros en una zona determinada, cifra inalcanzable
con los escasos recursos de la organización.
En tanto, la Oficina del Historiador busca financiamiento para establecer
un asilo que daría tratamiento a un centenar de animales y los hospedaría
transitoriamente hasta entregarlos a "personas responsables", dijo
Vázquez.
* Corresponsal de IPS. |