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CAMBIO CLIMÁTICO-TAILANDIA: Costas al borde de la inmersión
por Marwaan Macan-Markar

KHUN SAMUTCHINE, Tailandia, 3 may (IPS) - El rumor de las olas incomoda al principal abad del templo budista de Khun Samutchine, una aldea de pescadores en el golfo de Tailandia.

Es un constante recordatorio del peligro que supone el mar que amenaza con invadir el templo Wat Khun Samuttrawachine, construido en 1967.

"Este templo siempre está bajo amenaza del mar. En la temporada del monzón es aun peor", explicó Phra Somnuk Atipanyo con voz tranquila.

El paisaje inhóspito desde la entrada del deteriorado templo confirma sus temores.

Filas de postes de teléfono y electricidad emergen de las aguas y desaparecen en la distancia a lo largo de la costa, como testimonio de que alguna vez hubo allí un camino que atravesó esta aldea. El mar comenzó a tragárselo hace más de dos décadas.

Más allá de los postes de cemento, hay otras reliquias de una comunidad que otrora ocupó ese terreno llano. Entre ellas, el tanque de agua que entonces abastecía a una escuela primaria con 300 niños.

Allí, ahora, las lanchas registran el área en busca de plancton para elaborar "kapi", popular pasta de camarones tradicional en Tailandia.

En esta aldea ubicada al sur de Bangkok, a una hora de automóvil desde la capital, el templo se convirtió en la última línea de defensa de la guerra ambiental en la que el mar viene ganando metro a metro.

Los hogares de madera de los pescadores, antes erguidos a cada lado del templo y en medio de escasos manglares y marismas, desaparecieron. Pescadores como Prawit Inouam, de 37 años, ahora viven más de un kilómetro tierra adentro.

"Estamos viendo desaparecer nuestra aldea y nuestra comunidad", dijo Prawit, quien debió mudarse tres veces, cada vez más lejos del mar, para escapar de la erosión. La primera vez fue cuando tenía tres años de edad. "Debemos proteger el área del impacto de la erosión marina".

Lo mismo piensan las 105 familias que continúan desafiando al mar y viviendo en Khun Samutchine. Hace dos décadas, la comunidad tenía unos 200 hogares.

Frenar la pérdida de tierras construyendo una barrera de pilares de cemento como rompeolas y una muralla es una perspectiva desalentadora. También lo es la esperanza de pescadores como Suwan Buaphai, de restablecer los manglares de protección que antes crecían por doquier.

"La erosión en esta área es la más acelerada de Tailandia", dijo Tara Buakamsri, de la filial de Asia sudoriental de Greenpeace. "Son entre 25 y 30 metros por año."

La lucha contra el mar concentran la atención de la nueva reunión del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), que comenzó en Bangkok el 30 de abril y concluirá el 4 de mayo.

Los expertos consideran en esta ocasión la difícil situación que atraviesan las comunidades costeras bajas de todo el mundo, que corren peligro de quedar sumergidas.

Los 2.666 kilómetros de costa de Tailandia, sobre el golfo homónimo al este y el mar de Andaman al oeste, tiene 30 "puntos calientes", dijo Thanawat Jarupongsakul, profesor del Departamento de Geología de la Universidad Chulalongkorn en Bangkok.

"Veintidós se encuentran en el golfo de Tailandia. Khun Samutchine es el área más golpeada", afirmó.

"Casi 600 kilómetros de la costa de Tailandia, o alrededor de 21 por ciento, se perdieron por el avance del mar. El cambio climático es una razón, pues generó olas más intensas y mares más agitados en el periodo del monzón", señaló a IPS.

En el monzón nororiental, que comienza en noviembre y concluye en febrero, la altura promedio de las olas era en el pasado de entre uno y 1,5 metros, recordó. "Pero ahora aumentó a entre dos y cuatro metros", afirmó.

Las áreas más afectadas por la erosión pierden 25 metros de tierra cada año, según un estudio difundido el año pasado por un equipo de expertos tailandeses, entre los que figura Thanawat.

La mayoría de estas franjas costeras se ubican a lo largo de la mitad superior del golfo de Tailandia, cerca de la provincia Samut Prakan, donde se encuentra Khun Samutchine.

El Departamento Meteorológico de esta nación del sudeste asiático emitió el martes una advertencia a las comunidades de las costas del golfo de Tailandia. El alerta confirmó los patrones climáticos cada vez más erráticos.

Una activa área de baja presión adquirió fuerza en el golfo para desatar la tormenta más fuerte en cuatro décadas, dijo el jefe del Departamento, Supareuk Tansiratanawong, al diario The Nation.

La lucha de esta aldea por subsistir se agravó por otros factores, como la tala de los densos manglares que protegían la costa, con el fin de abrir paso al cultivo de camarones, y la falta de arena que fluía del río Chao Phraya hacia la costa debido a las grandes represas construidas corriente arriba, dijo Thanawat.

"Las represas redujeron los sedimentos 70 por ciento", señaló.

Sin embargo, los ambientalistas confían en que medidas amigables con el ambiente puedan proteger esta aldea. Esas medidas se diseñan para hacer frente a las tormentas que surgen durante el monzón, e incluyen un sistema de drenaje y bombeo para "administrar el margen de la tierra a fin de estabilizar la orilla del mar".(FIN/2007)


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