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De Carlos
Fuentes es más que conocida su trayectoria como novelista
y ensayista, o su paso como catedrático en varias universidades
de Estados Unidos y Europa. Pero sobre la cotidiana forma
como alcanza el placer de escribir en esos momentos de soledad
en que se enfrenta a una hoja en blanco, el célebre
prosista nacido en México en noviembre de 1928, ha
dicho:
En todo
aquello "que sale de la pluma de manera casi mágica,
hay muchas ideas, situaciones y palabras que nunca había
pensado que aparecieran en el texto. Ese es una especie de
trance", que deriva hacia "una entrega a la escritura
por caminos insospechados".
Cuando
el creador logra el placer de escribir, "solo y su alma,
es cuando ha ganado la batalla de la literatura", sostiene
el autor de "Los años con Laura Díaz",
su última obra.
Desde
hace años, Fuentes vive la mitad del año en
Gran Bretaña, donde se levanta a las cinco de la mañana
para escribir entre las seis y la doce. Luego realiza prolongadas
caminatas por las calles de Londres, y es ahí donde
encuentra las palabras que quedarán plasmadas al día
siguiente. Más tarde come y lee y el tiempo le rinde
para disfrutar del cine, el teatro o los espectáculos
musicales de ese país europeo.
En un
gran contraste con la vida en México -donde Fuentes
se somete a infaltables desayunos con políticos locales,
comidas que terminan a las 18 horas y cenas de entre las 22
horas y la madrugada del día siguiente-, la disciplina
de los horarios británicos permite a uno de los autores
de habla hispana más galardonados escribir 10 cuartillas
de una novela al día. Cuando visita su país
natal, la producción literaria no alcanza la mitad
de una, explica.
Sin embargo,
Fuentes admite que no todo obedece a una disciplina estricta.
A los 25 años, en medio del trajín de sus estudios
de derecho, un trabajo en la cancillería mexicana y
una intensa vida nocturna hasta el amanecer, Fuentes escribió
"La región más transparente", considerada
hasta ahora su obra más notable.
Cualquiera
haya sido el ritmo impuesto a sí mismo por el famoso
escritor, éste jamás ha hecho una pausa en la
práctica de su "soledad soberana y esclavizante
de hacer libros".
Obra premiada:
Premio
Biblioteca Breve 1967,por Cambio de piel, Premio Xavier Villaurrutia,
1976 y Rómulo Gallegos, por Terra nostra, 1977.
Premio Internacional Alfonso Reyes, 1979.
Premio Nacional de Ciencias y Artes, en Lingüística
y Literatura, 1984.
Doctor Honoris Causa por la Universidad de Cambridge, 1987.
XIII Premio Cervantes, 1987.
Medalla de Honor de Literatura del Club Nacional de las Artes
de Estados Unidos, 1988.
Orden de la Independencia Cultural Rubén Darío,
otorgada por el Gobierno Sandinista, 1988.
Premio del Instituto Italo-Americano 1989, por Gringo Viejo.
Medalla de oro de la organización Casita María,
otorgada por la Comunidad hispana de Nueva York, en 1991.
Medalla Rectoral de la Universidad de Chile, 1991.
Condecoración con la Orden al Mérito de Chile,
en grado de Comendador, 1993.
Premio Príncipe de Asturias, 1994.
Premio Internacional Grizane Cavor, 1994.
Premio Picasso, otorgado por la UNESCO, Francia, 1994.
Su obra ha sido traducida a casi todos los idiomas.
Obra publicada:
Novela:
La región más trasparente, (FCE), Letras mexicanas,
1958.
Aura, Era, Alacena, 1962.
La muerte de Artemio Cruz, FCE, Popular, 34, 1962.
Cambio de piel, Barcelona, Seix Barral, Biblioteca Breve,
1967; Joaquín Mortiz, 1969.
Zona sagrada, Siglo XXI, 1967.
Cumpleaños, Joaquín Mortiz, 1969.
Terra Nostra , FCE, 1975.
La cabeza de la hidra, Joaquín Mortiz, 1978; Barcelona,
Argos, 1978; Joaquín Mortiz, 1994.
Una familia lejana, Era, 1980.
Gringo viejo, FCE, 1985.
Cristóbal Nonato, FCE, 1987.
Constancia y otras novelas para vírgenes, Madrid, Mandadori,1989;
FCE, Tierra Firme, 1990.
La campaña, Madrid, Mandadori, 1990; FCE, Tierra firme,
1991.
El naranjo o los círculos del tiempo, Alfaguara, 1993.
Diana o la cazadora solitaria, Alfaguara, 1994.
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