| Río fracasó, dice el PNUD
por Marwaan Macan-Markar
El acuerdo alcanzado en al Cumbre de la Tierra de 1992 para
el desarrollo sustentable fue un fracaso, admitió Mark
Malloch Brown, administrador del Programa de las Naciones
Unidas para el Desarrollo (PNUD), en una entrevista exclusiva
con TerraViva.
¿Qué significará esta cumbre
para los pobres del mundo?
- Hay dos cumbres paralelas. Una es muy buena para los pobres
y tiene que ver con la increíble energía desplegada
en todos los eventos de la sociedad civil, que destacan las
iniciativas comunitarias.
Por otra parte, tenemos la cumbre que acapara los titulares
de los periódicos, y es la que producirá el
documento oficial y luego la declaración política.
Y en ese ámbito, aunque las cosas están mejorando,
no hay duda de que no habrá el cambio radical para
los pobres, que era la aspiración de Río. Sin
embargo, los Objetivos de Desarrollo del Milenio nos ofrecen
un marco
Pero esta cumbre le costó al gobierno de Sudáfrica
unos 85 millones de dólares. ¿Tiene sentido
gastar tanto dinero sólo para reiterar los Objetivos
de Desarrollo del Milenio, sin enviar al mundo un mensaje
nuevo?
- Lo nuevo es tomar programas que han funcionado, desde nuevas
instalaciones de energía en áreas rurales hasta
nuevas prácticas agrícolas y programas de conservación
del agua, y globalizarlos como parte de una solución
estructurada para hacer frente al problema del agua, la agricultura
y la energía. Eso es lo que cuesta 85 millones de dólares.
Necesitamos ver más allá de las negociaciones
intergubernamentales y apreciar lo que hay detrás de
ellas, que son las asociaciones para la implementación
y la presión que nos conducirá a esos objetivos.
Ese será el éxito de Johannesburgo. No se le
recordará como una cumbre de grandes compromisos, sino
como la cumbre de la implementación.
- Uno de los debates centrales de la cumbre es el
de la financiación del desarrollo. La sociedad civil
impulsa acuerdos del Tipo 1 según lo acordado en Río,
mientras que la ONU promueve asociaciones del Tipo 2. ¿Qué
significado tiene esto para los pobres del mundo?
- El hecho es que la fórmula de Río
no funcionó, y por eso estamos hoy donde estamos. Los
programas no se financiaron, salvo algunas excepciones notables
como la del Fondo Mundial para el Medio Ambiente (GEF). Pero
igualmente, un enfoque totalmente voluntario del Tipo 2, que
depende de la disposición de las empresas y la sociedad
civil y carece de cualquier marco, compromiso o responsabilidad
gubernamental, no conduce a ninguna parte. Es por eso que
estamos buscando un marco mejor.
Hay un llamamiento a los países industrializados a
aumentar la ayuda al desarrollo, cambiar ciertas prácticas
comerciales –en especial los subsidios-, el estímulo
de la inversión extranjera y otras medidas.
En Monterrey, los países en desarrollo acordaron emprender
reformas y demostrar compromiso hacia los primeros siete objetivos
del milenio, y los países industrializados prometieron
ayudarles para esos fines. Se trata de un compromiso más
pragmático y realista que el de Río.
Según su visión, no importa la procedencia
ni la forma de provisión de los fondos para reducir
la pobreza.
-Lo importante es que el dinero llegue y se destine a proyectos
viables. Son los resultados los que importan. Los acuerdos
del Tipo 1 son puramente teóricos e impracticables,
mientras que los del Tipo 2 son una invitación al abuso.
Por lo tanto, este punto medio por el que los acuerdos del
Tipo 2 son vigilados a nivel público desde la óptica
de los Objetivos de Desarrollo del Milenio es la mejor garantía
de que los pobres obtendrán resultados positivos de
esta cumbre.
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