| Marcha atrás en temas de género
El borrador del texto sobre cuestiones de género revierte
el progreso logrado durante décadas, advirtieron grupos
feministas de la sociedad civil a sólo dos días
del fin de la conferencia.
Es casi seguro que el borrador será aprobado en la
agenda de implementación, pero los grupos sostienen
que es muy débil en la cuestión de “derechos
humanos y fundamentales” y deja espacio para abusos
como los que se cometen contra las mujeres en el mundo islámico,
en especial por parte de grupos fundamentalistas.
“Vamos a protestar duramente contra esto. Nos encontraremos
y decidiremos qué tipo de protesta realizaremos hoy
en Sandton”, declaró Jocely Dow, presidenta de
la junta directiva de la Organización para la Potenciación
y el Desarrollo de la Mujer (WEDO, por sus siglas en inglés)
y miembro del grupo de eminencias del secretario general de
la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Kofi
Annan.
Dow dijo que la protesta muy probablemente se realizará
en el área de la conferencia, para llamar la atención
antes de que sea demasiado tarde.
“Estamos peleando contra esto desde Bali y podemos
ver los problemas en los lugares donde las mujeres no tienen
derecho ni al trabajo. (Los líderes mundiales) han
alcanzado un acuerdo sobre casi todo, menos sobre los derechos
de las mujeres”, lamentó.
Funcionarios de la conferencia consideraron improbable que
las organizaciones no gubernamentales (ONG) de mujeres logren
cambiar el estado de cosas cosas, dado que cualquier reapertura
de la discusión impediría la renegociación
de otros asuntos.
Las mujeres dijeron que cuentan con el apoyo del Grupo de
los 77 (G-77) países en desarrollo y China, pero todo
indica que no lograrán cambiar la redacción
del texto.
WEDO acusó a Estados Unidos de tener una posición
indiferente o contraria a los cambios al texto y dijo que
su grupo se lo hará saber a la delegación estadounidense.
Específicamente, las mujeres quieren que las palabras
“derechos humanos y libertades fundamentales”
se incluyan en el texto final.
La delegación de Canadá, que presentó
una objeción contra lo que considera básicamente
el mismo texto causante de controversia en Bali el pasado
junio, manifestó asombro por el estado de cosas en
los días finales de la conferencia.
“Esto tendrá un efecto devastador sobre las
mujeres”, advirtió Richard Ballhorn, director
general de la Oficina de Asuntos Internacionales de la cancillería
canadiense.
La Unión Europea, la Comunidad del Caribe y otros
bloques regionales respaldaron las exigencias de las mujeres,
pero Estados Unidos y el mundo islámico tomaron el
camino contrario.
El texto tal cual está redactado se refiere a la reducción
de riesgos ambientales y al fortalecimiento de los servicios
de salud para que sean eficaces y accesibles, destinados a
prevenir, controlar y tratar enfermedades.
También exhorta a tomar en cuenta anteriores conferencias
de la ONU, pero excluye los términos “derechos
humanos” y “libertades fundamentales” de
las mujeres, que según WEDO les otorgaría protección
contra gobiernos inhumanos y fanáticos religiosos en
algunas partes del mundo.
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