| Indígenas marginados de la Cumbre de la Tierra
por María Laura Mazza
Los intereses indígenas fueron excluidos de la Cumbre
Mundial sobre Desarrollo Sostenible (CMDS), pese a que las
delegaciones de pueblos y etnias tuvieron una presencia notablemente
más numerosa y organizada que en la Cumbre de Río
de Janeiro, celebrada hace 10 años.
“La cuestión indígena quedó marginada
en Johannesburgo porque la acción social no es prioridad
para los gobiernos”, dijo a Tierramérica Sebastiao
Manchineri, dirigente de la Coordinadora de las Organizaciones
Indígenas de la Cuenca Amazónica.
Poco antes de la Cumbre de Río, las organizaciones
indígenas casi no existían, pero desde entonces
han crecido en cantidad y calidad.
Unos 350 indígenas representantes de 300 pueblos llegaron
a Johannesburgo, aseguró Lucy Mulenkei, directora ejecutiva
de la Red de Información Indígena.
“El movimiento tuvo un avance muy importante, porque
fue condensando su plataforma programática”,
dijo a Tierramérica Alfonso Alem, de la Fundación
Rigoberta Menchú.
Pero los líderes indígenas nunca fueron invitados
a participar de ningún proceso internacional, y su
presencia en Johannesburgo se debe a su gran interés
por defender sus derechos, aclaró el representante
de la comunidad mapuche de Chile, José Nain.
Mulenkei y Nain dialogaron con los periodistas ayer en una
conferencia de prensa organizada por la Asamblea de Pueblos
Indígenas (Indigenous Peoples Caucus) en el Centro
de Convenciones de Sandton.
Para sorpresa de periodistas y delegados, los líderes
indígenas llegaron a Sandton, sede principal de la
cumbre, entonando canciones nativas.
Interrogados por la ausencia del presidente del Foro Permanente
para las Cuestiones Indígenas de la Organización
de las Naciones Unidas, Ole Henrik Magga, los representantes
replicaron que el foro “es un espacio importante que
han ganado los pueblos indígenas, pero recién
está comenzando”.
Las comunidades nativas consideran al foro un instrumento
esencial para promover la cooperación con los gobiernos
para implementar políticas internacionales, compromisos
y planes de acción a favor de sus intereses.
Sin embargo, hasta ahora no han recibido siquiera una respuesta
parcial a sus aspiraciones de libre determinación,
seguridad alimentaria, protección de los lugares sagrados
y conocimientos ancestrales, y tampoco han logrado la suspensión
de operaciones mineras, petroleras y pesqueras que destruyen
su ambiente y los privan de sustento.
La declaración política de la CMDS se limita
a una vaga referencia en el párrafo 26, que insta a
“respetar la diversidad cultural y los diferentes sistemas
de valores, así como la promoción de los intereses
de los pueblos indígenas”.
“Reafirmamos que los pueblos indígenas y las
comunidades locales son importantes para el mantenimiento
de la diversidad biológica y la preservación
de los sistemas de conocimiento indígena”, agrega
la declaración en el párrafo 27.
Los representantes indígenas pretendían que
este párrafo incluyera la protección de sus
recursos naturales, y que el documento reafirmara “el
papel vital de los pueblos indígenas en el desarrollo
sustentable”. En vano.
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