| SUDAFRICA-RIO+10:
Una Ecociudad cerca de Johannesburgo
Por Farah Khan
JOHANNESBURG, 3 sep (IPS) - Una comunidad sudafricana de
más de 200.000 personas comienza a imponerse la meta
de abandonar la pobreza sin perjudicar el ambiente, una iniciativa
localizada muy cerca del lugar en que sesiona la Cumbre Mundial
sobre Desarrollo Sostenible.
Ivory Park (parque de Marfil) parece cualquier lugar de Africa
subsahariana. Está en las afueras de la nororiental
ciudad de Johannesburgo, cerca de Sandton, en cuyo centro
de convenciones se realiza la Cumbre.
La pobreza se ve por doquier. Una línea de humo se
extiende por el horizonte, procedente de 120.000 ubhawulas,
el tradicional cilindro metálico donde se enciende
fuego y que continúa siendo la fuente de energía
predominante en la mayoría de las áreas pobres
de Sudáfrica.
Las enfermedades respiratorias afectan a 60 por ciento de
los habitantes de Ivory Park, según estadísticas
oficiales.
Los niños corren por calles cubiertas de pozos. Cuarenta
por ciento de los residentes tienen viviendas precarias y
el resto, pequeñas casas de ladrillo. El desempleo
asciende a 40 por ciento de la fuerza de trabajo. El agua,
en general, está contaminada. El hambre no es aguda,
pero se percibe.
Muchos podrían pensar que los problemas ambientales
son una preocupación distante en una comunidad en que
la próxima comida es la prioridad inmediata, a apenas
25 kilómetros de la moderna área financiera
de Johannesburgo.
En ese contexto surgió Ecocity (Ecociudad), un experimento
pionero en la búsqueda del nexo entre el desarrollo
sustentable y la erradicación de la pobreza, cuestión
clave en las deliberaciones de la Cumbre.
Cada uno de los desafíos que afrontan los participantes
en la Cumbre tienen cabida en Ivory Park: la erradicación
de la pobreza, el acceso al agua y a la energía, la
estabilidad del acceso a los recursos alimentarios, el manejo
integrado de los residuos, la degradación del suelo
y la salud ambiental.
Surgida hace cuatro años, en el marco de las luchas
comunitarias contra un vertedero de basura, la iniciativa
Ecocity asocia a la comunidad, activistas y varios niveles
del gobierno.
”Nos dimos cuenta de que debíamos concentrarnos
en el desarrollo económico local y no en el ambiente”,
dijo la gerente de Ecocity, Annie Sugrue.
Once millones de dólares donados por el gobierno de
Dinamarca pusieron en marcha el proyecto. Desde entonces,
surgieron una amplia gama de donantes, entre ellas el Fondo
Mundial para la Naturaleza, el Programa de las Naciones Unidas
para el Desarrollo (PNUD) y organizaciones de Canadá,
Suecia y Suiza.
También empresarios sudafricanos y extranjeros, así
como funcionarios de varios niveles del gobierno sudafricano
colaboran con Ecocity.
Ecocity reúne varios proyectos innovadores que tienen
en común el objetivo de largo plazo de crear una comunidad
autosuficiente y respetuosa del ambiente. En el corto plazo,
todos los proyectos de la iniciativa son regidos por el principio
de aliviar la pobreza creando empleos.
La seguridad alimentaria es el desafío máximo.
Una de las primeras iniciativas fue la fundación de
seis cooperativas de producción de verduras orgánicas.
El segundo desafío es la planificación de proyectos
de infraestructura, como la instalación de un sistema
de extracción y distribución de agua que no
dañe el ambiente.
Las necesidades de transporte dieron impulso en Ivory Park
al exitoso proyecto nacional Shova Lula (pedal fácil),
que alienta el uso de la bicicleta mediante la formación
de talleres que las fabrican y reparan.
La cooperativa de reciclamiento de residuos Iteke, por su
parte, contribuyó a crear 18 empleos de tiempo completo.
”Iteke concentra los temas de pueblo, prosperidad y
planeta, y eso es clave en la Cumbre”, dijo el representante
del PNUD Kule Chitepo.
Todos esos proyectos aplican la filosofía de Ecocity,
según la cual el desarrollo sustentable se implementará
de manera adecuada si mejora la calidad de vida de la población.
Los avances fueron pequeños en términos materiales.
No se crearon, hasta ahora, más de 100 empleos, por
ejemplo. Pero los cambios en la mentalidad de los pobladores
de Ivory Park son significativos.
Los residentes recibieron, por distintos medios, conocimientos
que ya aplican para ganarse la vida de manera decente. También
predomina ahora la tendencia a que los pobladores solucionen
por sus propios medios los problemas de la comunidad sin esperar
que el gobierno lo haga por ellos.
El momento clave será, según Sugrue, la transferencia
completa de la iniciativa a la comunidad, lo que sucederá
en el mediano plazo. Con ese fin, se imparten cursos de administración,
computación y manejo financiero básico a los
habitantes de Ivory Park.
Como consecuencia, es creciente la cantidad de personas de
la comunidad que ya ha participado en alguna actividad de
Ecocity.
”El éxito no se trata del lucro”, dijo
Sugrue. Otra forma de medirlo es el compromiso de la población
y, ”en último caso, por la calidad de vida”,
agregó. (FIN/2002)
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