| AMBIENTE
La crisis del despilfarro sobrevendrá en 2030
por Gustavo Capdevila y Sanjay Suri
GINEBRA/LONDRES, 9 jul (IPS) Los niveles
de vida y el desarrollo humano caerán de modo veritiginoso
hacia 2030, a menos que la humanidad desista de usar más
recursos naturales de los que puede reponer, aseguró
este martes el no gubernamental Fondo Mundial para la Naturaleza
(WWF).
La humanidad necesitará dos planetas
como la Tierra para cubrir en 2050 la creciente demanda sobre
sus menguantes recursos naturales, advirtió el WWF
en su informe "Planeta viviente 2002", presentado
en Ginebra y en Londres.
La humanidad está girando cheques
sin fondos a cuenta de recursos naturales limitados, según
el informe, difundido 50 días antes del inicio de la
Cumbre Mundial sobre Desarrollo Sostenible, que se celebrará
en Johannesburgo, Sudáfrica, del 26 de agosto al 4
de septiembre.
El WWF sostuvo que jamás se podrá
garantizar un estándar de vida aceptable para gran
parte de la población sin antes asegurar la salud de
los ecosistemas naturales.
Los gobiernos deberán adoptar
acciones urgentes, pues en caso contrario en 2030 se iniciará
la declinación del bienestar humano medido por el promedio
vital, el nivel educacional y el producto económico,
resumió el director general de la organización
ambientalista, Claude Martin.
El estudio del WWF recoge cada año
las actualizaciones periódicas de la organización
sobre el estado de los ecosistemas en el mundo y las presiones
humanas que soportan debido al consumo de recursos naturales.
El desarrollo humano y la calidad de
vida de la especie comenzarán a precipitarse en 2030
a menos que la población deje de gastar más
recursos de los que el planeta puede regenerar, sostuvo el
WWF.
"Debemos atender varios asuntos
clave para evitar que sobrepasemos dramáticamente el
límite de la capacidad biológica de la Tierra",
sostuvo el autor del informe, Jonathan Loh.
Es preciso "una mayor eficiencia
en el manejo de los recursos para la producción de
alimentos, materiales, energía y agua, en especial
en el sector energético, responsable de la mayor parte
de los problemas ambientales" que se prevén para
el futuro, agregó Loh.
"Los patrones de consumo deben ser
más justos, para reducir la amplia disparidad entre
los países de alto y de bajo ingreso. Por último,
pero no menos importante, los ecosistemas productivos de la
Tierra deben ser conservados, mantenidos y restaurados mediante
la creación de redes de áreas protegidas",
sostuvo.
De ese modo, "se conservará
la diversidad biológica y la productivdad de las tierras
de cultivo, de pasturas, los bosques y cuencas fluviales".
Según el informe, los habitantes
del mundo occidental, en particular los de Europa, Canadá
y Estados Unidos, consumen recursos a un nivel insostenible.
Asiáticos y africanos consumían en 1999 el equivalente
a 1,4 hectáreas promedio, mientras los de Europa occidental,
cinco hectáreas, y los norteamericanos, 9,6.
Agencias de la Organización de
las Naciones Unidas (ONU) pronosticaron que la capacidad biológica
de la Tierra podrá mantener el continuo crecimiento
demográfico y económico hasta 2050.
Pero "los escenarios previstos (por
la ONU) no incorporan las limitaciones que se impongan al
futuro crecimiento por los ecosistemas naturales, cuya limitada
capacidad debe demostrar capacidad de soportar la carga adicional",
advirtió Loh.
"No sabemos con exactitud el resultado
de esta sobrecarga masiva sobre la Tierra. Lo que es claro
es que sería mejor controlar nuestro propio destino,
más que dejarlo librado al azar", afirmó.
En la telecomedia británica "The
Good Life" ("La buena vida"), los personajes
principales, Barbara y Tom Good, "vivían de la
producción de su propio jardín, pero para mantener
nuestra calidad de vida hoy cada uno de nosotros necesitaría
más de 13 canchas de fútbol de espacio productivo",
compara el informe.
"Planeta viviente 2002" calcula
que la humanidad consume cada año 20 por ciento más
recursos naturales de los que podrían regenerarse en
el mismo periodo, y que ese porcentaje crece sin cesar.
Las proyecciones basadas sobre escenarios
posibles de crecimiento demográfico y de desarrollo
económico y tecnológico indican que la humanidad
consumirá en 2050 el equivalente a entre 180 y 220
por ciento de la capacidad biológica de la Tierra.
La ONU calculó que en 2050 habrá
poco menos de 9.000 millones de habitantes en el mundo, ante
los 6.100 de la actualidad.
"Los 9.000 millones de personas"
que, según la ONU, poblarán el mundo en 2050
"requerirán entre 1,8 y 2,2 planetas como la Tierra
para mantener el consumo de cosechas, carne, pescado y madera
y para soportar la emisión de dióxido de carbono
en la atmósfera", añade el informe.
La Tierra tiene 11.400 millones de hectáreas
de tierras productivas y mares, 1,9 hectáreas para
cada ser humano. Pero el consumo real de recursos naturales
es de 2,3 hectáreas por persona, según el informe.
"Planeta viviente 2002" indica
que la población animal terrestre cayó 15 por
ciento entre 1970 y 2000, la marina, 35 por ciento, y las
de agua dulce, 54 por ciento, un promedio de 37 por ciento.
"Las regiones tropicales y las templadas
del Hemisferio Sur son las que pierden biodiversidad con mayor
rapidez", y las del Hemisferio Norte son más estables,
agrega el informe.
"Mientras cada generación
pudo en el pasado esperar una mejor calidad de vida que sus
padres y abuelos, los científicos pronostican ahora
un retroceso. Por primera vez en la historia moderna, las
generaciones futuras tendrán, al parecer, una vida
peor que la de sus padres", concluye el informe.
El WWF sostuvo, así mismo, que
el crecimiento de la población debe ser controlado
mediante la promoción de una educación y de
cuidados de la salud universales. (FIN/IPS/tra-eng/ss/jrc/mj/en
dv/02)
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