| DESARROLLO:
Choque de estrategias en Cumbre Mundial
por Marwaan Macan-Markar
JOHANNESBURGO, 26 ago (IPS) - La Cumbre
Mundial sobre Desarrollo Sostenible comenzó este lunes
en Sudáfrica con una exhortación a acciones
internacionales contra la pobreza y en defensa del ambiente.
Pero Estados Unidos y otros países
ricos abogan por esfuerzos voluntarios en sociedad con el
sector privado.
”Una sociedad humana global basada
en la pobreza de muchos y la prosperidad de pocos, caracterizada
por islas de riqueza en medio de un mar de pobreza, es insostenible”,
dijo el presidente sudafricano Thabo Mbeki en el acto inaugural
de la cumbre.
La credibilidad de futuras cumbres convocadas
por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) depende
de que países industrializados como Estados Unidos,
Canadá y Australia, llamados ”Los Tres Sucios”
por ambientalistas, no impongan su propia agenda, afirmaron
activistas.
La reunión se lleva a cabo en
la nororiental ciudad sudafricana de Johannesburgo y terminará
el 4 de septiembre. Fue convocada por la ONU para evaluar
el avance hacia metas fijadas en 1992 en la Cumbre de la Tierra,
realizada en Río de Janeiro, y actualizar los planes
de la comunidad internacional para el desarrollo sustentable.
”Los últimos diez años
han sido una década de inercia”, aseveró
Mbeki, elegido presidente de la cumbre, que es la más
numerosa en la historia de la ONU, con asistencia de unos
40.000 delegados, entre ellos más de 100 jefes de Estado
y de gobierno.
Sin embargo, se destaca la ausencia del
presidente estadounidense, George W. Bush, gobernante del
país con la mayor economía, el mayor consumo
de energía y la mayor producción de contaminantes.
La agenda oficial destaca cinco grandes
áreas: acceso a agua potable, desarrollo de fuentes
de energía no contaminantes, salud, agricultura sustentable,
preservación de la biodiversidad y mejores servicios
de salud, con énfasis en la lucha contra el sida (síndrome
de inmunodeficiencia adquirida).
Australia, Canadá y Estados Unidos
encabezan la presión para que se prioricen iniciativas
voluntarias en materia de desarrollo y protección del
ambiente, y eso significa debilitar acuerdos internacionales
previos, según organizaciones no gubernamentales (ONG)
ambientalistas como Greenpeace.
A su vez, delegados del mundo en desarrollo
enfatizan que la apertura comercial a sus productos por parte
de las naciones industrializadas es crucial para el desarrollo
sustentable, y critican en especial el proteccionismo de la
Unión Europea (UE) y Estados Unidos.
Otra gran controversia planteada se refiere
a la fijación de nuevas metas cuantitativas y plazos
para alcanzarlas, apoyada por la UE y rechazada por Washington.
”El éxito de Los Tres Sucios
significaría la victoria del unilateralismo sobre el
multilateralismo. Quieren medidas voluntarias sin marco regulatorio,
y es peligroso iniciar ese camino”, dijo a IPS el director
político de Greenpeace, Remi Parmentier.
Se trata de un intento de eludir obligaciones
de gobernanza responsable, ya que ”los gobiernos son
elegidos para cuidar nuestro futuro, no para abdicar de ese
papel y hacer lo que les imponga el sector privado”,
sostuvo.
Es absurdo tratar de resolver en forma
unilateral problemas universales por naturaleza, como el cambio
climático debido al recalentamiento del planeta, o
el acceso a agua potable por parte de más de 1.000
millones de personas, señaló Goh Chien Yen,
del grupo de expertos Red del Tercer Mundo, con sede en Malasia.
En esas cuestiones ”debe prevalecer
el sistema multilateral, para la adopción de medidas
de muy amplio alcance”, enfatizó.
”El multilateralismo es crucial
para alcanzar las metas del desarrollo sustentable. Los llamados
Resultados de Tipo 2 pueden complementar los compromisos multilaterales,
pero no sustituirlos en el centro de los esfuerzos”,
aseguró.
La ONU llama Resultados de Tipo 2 a asociaciones
de gobiernos, empresas y ONG ”para afrontar problemas
específicos y alcanzar metas cuantificables”
de desarrollo sustentable, según indicó en un
comunicado de prensa.
Los Resultados de Tipo 1 son los logrados
por acuerdos entre gobiernos, negociados en el marco de tratados
y declaraciones del sistema de la ONU, cuya propia existencia
se basa en el enfoque multilateral de los problemas mundiales.
Según el comunicado, ”la
cumbre servirá como plataforma de lanzamiento”
para nuevas iniciativas de Tipo 2, pero altos funcionarios
de la ONU coinciden sobre la prioridad del multilateralismo.
”Las asociaciones entre todos los
actores clave son importantes, pero el interés exclusivo
en esas actividades sería un golpe mortal al multilateralismo”,
dijo el domingo en conferencia de prensa Jan Pronk, enviado
especial a la cumbre del secretario general de la ONU, Kofi
Annan.
La extendida preocupación por
la iniciativa de Estados Unidos, Canadá y Australia
indica el peso que tendrá esa propuesta en la cumbre.
Según la ONU, el debate sobre
los Resultados de Tipo 2 se ha centrado en ”la necesidad
de lograr flexibilidad son diluir ni sustituir la responsabilidad
de los gobiernos, que deben comprometerse a lograr fuertes
Resultados de Tipo 1”.
Ese criterio ya se había enfatizado
en la llamada Agenda 21, documento final de la Cumbre de la
Tierra de 1992, en el cual se afirmó de modo inequívoco
que los países industrializados deben transferir recursos
al mundo en desarrollo, para asegurar que logre progreso económico
sin dañar el ambiente.
Diez años después, ”las
naciones industrializadas no han cumplido su parte del acuerdo,
y eso causa extendida frustración”, indicó
la ONG Worldwatch, un grupo de expertos con sede en Washington,
en un informe titulado ”Signos vitales 2002”.
”Según datos de la Organización
para la Cooperación y el Desarrollo Económico
(que reúne a países industrializados), la asistencia
oficial al desarrollo de los Estados miembros cayó
de 73.000 millones de dólares en 1992 a 54.000 millones
de dólares en 2000”, apuntaron los autores del
informe.
En la cumbre de Río, las naciones
industrializadas se comprometieron a invertir cada año
0,7 por ciento de su producto interno bruto (PIB) en asistencia
oficial al desarrollo, pero sólo Dinamarca, Holanda,
Suecia y Noruega han cumplido ese compromiso, señalaron.
Australia, Canadá y Estados Unidos,
principales impulsores de los Resultados de Tipo 2, están
en la actualidad entre los países que menos cumplen
el compromiso de 1992. En 2000, la asistencia oficial al desarrollo
de Australia fue 0,27 por ciento de su PIB, la de Canadá
0,25 por ciento y la de Estados Unidos 0,10 por ciento, destacaron.
Esa es una de las principales razones
de que los tres países promuevan iniciativas voluntarias
para apoyar el desarrollo sustentable, aseguró Worldwatch.
”Los Resultados de Tipo 2 no implican
mínimas garantías de desarrollo sustentable”,
dijo el fin de semana a periodistas la activista Erica Schutze,
de la ONG sudafricana Sociedad Sustentable para la Energía
y el Cambio Climático.
La ONU admitió esa objeción
en estudios sobre el asunto, al resaltar que las iniciativas
voluntarias no implican compromisos formales comparables con
los de acuerdos entre Estados, y que su administración
está en manos de ”instituciones autogobernadas,
que tienen sus propios criterios sobre responsabilidad”.
(FIN/2002)
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