| RIO+10:
Las palabras deben engendrar hechos
por Marwaan Macan-Markar
JOHANNESBURGO, 26 ago (IPS) - El presidente
de Sudáfrica, Thabo Mbeki, coincidió con organizaciones
de la sociedad civil en que la Cumbre Mundial sobre Desarrollo
Sostenible iniciada este lunes debe producir un ”plan
de implementación real” para reducir la pobreza.
”Los pueblos del mundo esperan
que esta Cumbre cumpla con su promesa de ser la culminación
adecuada de una década de esperanza”, dijo Mbeki
en la nororiental ciudad sudafricana de Johannesburgo, donde
se celebra la conferencia internacional patrocinada por la
Organización de las Naciones Unidas (ONU).
La Cumbre debe ”adoptar un programa
práctico para convertir el sueño del desarrollo
sustentable en una realidad”, afirmó el mandatario
sudafricano, en su discurso de apertura de la reunión.
Las declaraciones de Mbeki fueron respaldadas
pocas horas después por una coalición de organizaciones
ambientalistas.
”Necesitamos reglas que aseguren
desarrollo con justicia para todos. Eso es clave y la cumbre
debe implementar” soluciones para cumplir objetivos
ya establecidos, dijo el activista Daniel Mittler, coordinador
de la delegación de Amigos de la Tierra Internacional
en la conferencia.
”Los gobiernos deben establecer
en esta Cumbre objetivos de desarrollo sustentable y cronogramas,
decir cómo cumplirán esos objetivos y cuánto
están preparados a gastar con ese fin”, agregó
Mittler.
Las organizaciones ambientalistas consideraron
imprescindible el compromiso de los gobiernos de garantizar
acceso al agua y al saneamiento para los más pobres,
de aumentar la inversión en fuentes de energía
limpias y renovables y la predominancia de la salud y del
ambiente sobre el comercio internacional.
Un centenar de jefes de Estado y de gobierno,
5.000 representantes oficiales, más de 3.000 de organizaciones
no gubernamentales y 50 altos ejecutivos de compañías
multinacionales figuran en la lista de personas que habrán
asistido a la Cumbre cuando haya concluido el 4 de septiembre.
Numerosos policías y perros entrenados
para detectar explosivos rodean la sede de la Cumbre. Los
helicópteros son una presencia permanente en el cielo.
El objetivo de la reunión es convertir
en acciones concretas los compromisos asumidos en 1992 en
la Conferencia Mundial sobre Medio Ambiente y Desarrollo,
también denominada Cumbre de la Tierra, celebrada en
Río de Janeiro, indicó el secretario general
de la Cumbre, Nitin Desai.
”La Cumbre de la Tierra en Río
de Janeiro tuvo el objetivo de cambiar el modo en que las
personas piensan sobre el desarrollo y el ambiente. Johannesburgo
es para cambiar el modo en que actuamos, es sobre implementación”,
dijo Desai.
Esta demanda es compartida por las organizaciones
no gubernamentales y por el Grupo de los 77, expresión
en la ONU de 133 países en desarrollo.
”Esta no es una reunión
para discutir conceptos filosóficos. Estamos aquí
para sellar compromisos, y, ciertamente, por escrito”,
dijo un diplomático.
Jefes de Estado y de gobierno respaldaron
en 1992 la Agenda 21, un documento considerado el ”mapa
de rutas” que debían consultar los gobiernos
para conducir a millones de pobres hacia el desarrollo económico
sin dañar el ambiente.
Fracasar en la elaboración de
un plan de acción traerá más miseria
a la humanidad, afirmó la organización británica
Oxfam.
La ONU calculó que el agua será
un bien escaso para casi la mitad de la población mundial
en 2025, que nuevos bosques desaparecerán y que el
recalentamiento del planeta empeorará debido a las
emisiones de gases invernadero,
Activistas como Michael Dorsay, de la
organización ambientalista estadounidense Sierra Club,
afirman que Estados Unidos tratará de impedir que la
Cumbre concluya con un plan de acción que incluya compromisos
de implementación. (FIN/2002)
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