| RIO+10:
Pocos toman las grandes decisiones
Por Marwaan Macan-Markar
JOHANNESBURGO, 27 ago (IPS) - Las principales
decisiones en materia de desarrollo y ambiente se toman fuera
del alcance del público, que rara vez tiene posibilidades
de participar en los proyectos, advirtió este martes
el no gubernamental Instituto de Recursos Mundiales (WRI).
Un informe del WRI al respecto fue presentado
por el presidente de la organización, Jonathan Lash,
quien asiste a la Cumbre Mundial sobre Desarrollo Sostenible,
iniciada el lunes en la nororiental ciudad sudafricana de
Johannesburgo.
La mayoría de los países
analizados en el informe ”Cerrando la brecha: participación
y justicia en la toma de decisiones para el ambiente”
fracasaron en cumplir el Principio 10 de la Declaración
de Río de Janeiro, aprobado en 1992 en la Cumbre de
la Tierra (Conferencia Mundial sobre Medio Ambiente y Desarrollo).
Esa cláusula indica que ”el
mejor modo de tratar las cuestiones ambientales es con la
participación de todos los ciudadanos interesados,
en el nivel que corresponda”.
Además, ”toda persona deberá
tener acceso adecuado a la información sobre el medio
ambiente de que dispongan las autoridades públicas”
y ”la oportunidad de participar en los procesos de adopción
de decisiones”, agrega el Principio 10.
Los Estados deberán poner ”la
información a disposición de todos” y
proporcionar ”acceso efectivo a los procedimientos judiciales
y administrativos, entre éstos el resarcimiento de
daños y los recursos pertinentes”.
Para el WRI, organización no gubernamental
radicada en Washington, el Principio 10 de la Declaración
de Río es una de las promesas incumplidas de la Cumbre
de la Tierra, la primera que concluyó con la aprobación
de reglas dirigidas a sacar de la pobreza a miles de millones
de pobres sin destruir el planeta.
La Cumbre de Johannesburgo fue convocada
por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para
evaluar el cumplimiento de los objetivos establecidos por
los jefes de Estado y de gobierno reunidos en Río de
Janeiro hace 10 años.
De los gobiernos estudiados por el WRI,
con la asistencia de 25 organizaciones no gubernamentales
de los nueve países, siete aún deben recorrer
un largo camino para cumplir con el Principio 10 de la Declaración
de Río de Janeiro.
Se trata de Chile, India, Indonesia,
México, Sudáfrica, Tailandia y Uganda, que tuvieron
bajas calificaciones en cuanto a ”facilitar la participación”
del público y ”acceso a la justicia”, según
el informe del WRI.
Entre esos siete países --los
otros dos considerados fueron Hungría y Estados Unidos--,
solo las constituciones de Tailandia y Uganda reconocen el
derecho ”del público a la participación
en la toma de decisiones”, indicó el WRI.
Pero aun en esos casos existen vacíos
legales, como leyes y regulaciones sobre los estudios de impacto
ambiental ”sin garantías de información
al público” y de su participación.
Las autoridades de India, Indonesia y
Tailandia impidieron la participación del público
en la toma de decisiones ”sobre proyectos específicos,
permisos y concesiones”.
En estos casos, el gobierno ”no
informó a las comunidades afectadas ni a los grupos
de interés que estaba comenzando el proceso de concesión
de permisos para la instalación de fábricas,
de explotación forestal o de proyectos de desarrollo”,
indica el informe.
En Indonesia, ”una persistente
cultura del secreto inunda la burocracia y socava las políticas
de divulgación de información”, indica
el informe de 145 páginas.
Las comunidades de Sudáfrica no
están totalmente al tanto del modo en que pueden participar
en la toma de decisiones, a pesar de que el país tiene
una política informativa abierta, aseguró el
activista Thabo Madihalaba, del Foro de Redes Sudafricanas
por la Justicia Ambiental.
Lo mismo ocurre en Tailandia, afirmó
el director del programa de urbanización y ambiente
del Instituto Ambiental, Somrudee Nicro. ”Los funcionarios
del gobierno se resisten a asegurar la participación
del público, que, a su vez, no conoce la ley ni sus
derechos”, afirmó Nicro.
De todos modos, el informe del WRI reseña
casos en que la información brindada al público
es buena incluso en los países cuestionados, en especial
en México (antes de la erupción de volcanes),
Sudáfrica y Uganda (durante epidemias de cólera).
Mientras, la información sobre
la calidad del aire en las contaminadas Bangkok y Santiago
está disponible para el público, pero es ”insuficientemente
detallada”.
Los expertos del WRI advirtieron que
la Cumbre en Johannesburgo quizás no sea el mejor modelo
de transparencia ni de participación del público
en la toma de decisiones.
”Creemos firmemente que la cumbre
no es amistosa con la sociedad civil, cuyo papel, como consecuencia,
es reducido gradualmente por la ONU”, dijo el sudafricano
Madihlaba. (FIN/2002)
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