| A todo vapor
Por Thalif Deen
Las negociaciones de la Cumbre Mundial
sobre Desarrollo Sostenible (CMDS) parecían encaminarse
ayer en la dirección correcta, según delegados.
John Ashe, representante de Antigua y
Barbuda y facilitador del Grupo de Contacto encargado de finanzas,
comercio y globalización, presentó un panorama
positivo del actual estado de cosas.
Esos tres asuntos se consideran polémicos
y se arrastran desde la última reunión de la
Comisión Preparatoria, celebrada el pasado junio en
Bali, Indonesia.
Las discrepancias se redujeron a uno
por ciento y se relacionan más que nada con “cláusulas
y términos”, dijoAshe de las negociaciones a
puertas cerradas.
Los delegados están divididos
sobre los subsidios y la globalización. “Esas
son las únicas dos grandes cuestiones que quedan por
resolver”, declaró el representante en conferencia
de prensa.
Daniel Mittler, del grupo Amigos de
la Tierra/Internacional, dijo a Terra Viva que existe un fuerte
impulso para alcanzar acuerdos sobre la mayor cantidad posible
de asuntos contenciosos antes del inicio de las reuniones
de alto nivel, el próximo lunes.
”Pero mientras, los textos
son debilitados”, opinó Mittler, y señaló
que incluso el acuerdo sobre pesquerías alcanzado el
martes fue débil.
“Es mejor no tener ningún
acuerdo que tener un mal acuerdo”, sentenció.
En el improbable caso de que no se alcance
un arreglo, los temas pendientes deberán ser asumidos
“a un nivel más alto” como el ministerial,
dijo Ashe a Terra Viva.
Interrogado sobre si las delegaciones
habían tenido tiempo para consultar a sus gobiernos,
dijo que algunas realizaron esa solicitud, pero se negó
a identificarlas.
En cuanto a la posibilidad de que la
cumbre se extienda un día más de lo programado
en caso de una parálisis de las negociaciones, dijo
que “eso depende del presidente Thabo Mbeki”.
Si los asuntos pendientes no se resuelven,
la cumbre adoptará el curso habitual: los delegados
negociarán todo el día y tomarán sus
decisiones en la madrugada.
“Ahí es cuando nuestras
defensas están bajas y nuestra capacidad de resistencia
es menor”, admitió un diplomático del
Sur en desarrollo.
Jonathan Lash, presidente del World Resources Institute (WRI),
opinó que “las negociaciones internacionales
son como el agua que hierve. Todo pasa en el último
minuto”.
Estados Unidos, “con frecuencia
apoyado por Japón, Canadá, Australia y Nueva
Zelanda”, sigue siendo el principal obstáculo
de la cumbre, según Amigos de la Tierra.
Washington no sólo se opone a
fijar objetivos claros sobre higiene pública sino también
a aumentar su ayuda al exterior en proporción a su
producto interno bruto.
Además, se opone a cualquier
lenguaje que implique acuerdos vinculantes sobre responsabilidad
de las empresas multinacionales o establezca algún
proceso que conduzca a tales tratados. (END)
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