| Se enciende el debate energético
por Hilmi Toros
Con 1.600 millones de personas sin acceso a la electricidad
y 2.400 millones que dependen de la leña para cocinar
y calentarse, se necesitan enormes inversiones para suministrar
energía sustentable a nuevos usuarios, advierten expertos
reunidos en la Cumbre Mundial sobre Desarrollo Sostenible.
"Sin nuevas políticas radicales en los próximos
30 años 1.400 millones de personas seguirán
sin servicio eléctrico. Este no es un futuro sustentable",
dijo Robert Priddle, director ejecutivo de la Agencia Internacional
de Energía (IEA), mientras la cumbre comienza a discutir
sobre energía, una de sus cinco cuestiones centrales.
Se requerirían inversiones de 2.100 billones de dólares
en las próximas tres décadas sólo para
reducir de 1.600 a 1.400 millones la cantidad de personas
sin acceso a la electricidad.
Pero hay lugar para el optimismo, dijo Priddle a TerraViva.
La cumbre puede producir un fuerte pronunciamiento para facilitar
el servicio eléctrico a la población pobre,
sostuvo.
Es presumible que aumente la financiación a proyectos
energéticos en el mundo en desarrollo, añadió
el director de la IEA.
Muchos ponen sus esperanzas en las fuentes renovables y no
contaminantes, sobre todo para suministrar energía
a zonas remotas o aisladas.
Una de las metas propuestas en la cumbre es abastecer 15
por ciento del consumo energético mundial con fuentes
limpias, como la solar y la eólica, partiendo del escaso
dos por ciento actual y excluyendo la energía a partir
de biomasa (leña y diversos tipos de residuos agrícolas).
Algunos estiman que la energía renovable ya suministra
cuatro por ciento del consumo mundial, pues incluye las grandes
centrales hidroeléctricas, rechazadas por muchos ambientalistas.
Pero esta meta es vista como muy ambiciosa, pues lo máximo
que podría alcanzarse es 13 por ciento, incluyendo
el uso eficiente de biomasa.
La energía renovable se está convirtiendo en
un punto de coincidencia sobre todo en el mundo industrializado,
donde no faltan fuentes tradicionales y el propósito
es cambiar de una fuente a otra para reducir la contaminación.
De hecho la cumbre se ha convertido en lugar de encuentro
para los intereses del sector de energías renovables,
que presionan por la creación de una nueva agencia
de la ONU que se ocupe exclusivamente de la eficiencia energética
y las fuentes limpias, una posibilidad de momento remota.
Mientras, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo
(PNUD), el Banco Mundial y otros donantes y organizaciones
no gubernamantales lanzaron la Asociación Energía
para la Aldea Global para abastecer de servicios energéticos
a 50.000 comunidades y 300 millones de personas en diez años.
El uso actual de la energía tiene un impacto negativo
en la salud, pues 2,5 millones de muertes están vinculadas
con cocinas mal ventiladas que usan combustibles tradicionales,
sostuvo el PNUD.
La agencia está sentando las bases para una nueva
asociación entre el sector público y privado,
que permita expandir la disponibilidad de gas licuado de petróleo
(GLP) como combustible fósil limpio para atender la
demanda de calefacción y cocina en las áreas
rurales.
"No será posible sacar de la pobreza a cientos
de miles de mujeres y hombres en la próxima década
si la población no accede a servicios energéticos
confiables y baratos", dijo el administrador del PNUD,
Malloch Brown.
"La electricidad y los combustibles limpios son esenciales
para lograrlo", añadió.
Pero legisladores de varios Partidos Verdes del Parlamento
Europeo criticaron la iniciativa pues consideran que permitiría
invertir en proyectos nucleares con fondos procedentes de
la Unión Europea.
La propuesta, que contaría con una financiación
de 700 millones de euros (700 millones de dólares)
también otorga mucho peso al llamado "carbón
limpio", reconocidamente más barato que el petróleo,
pero no tan limpio como se lo quiere mostrar, dijeron los
Verdes.
Y los ecologistas de Amigos de la Tierra advirtieron que
Estados Unidos se está negando a cualquier meta sobre
energías renovables en las negociaciones a puertas
cerradas para lograr un Plan de Acción.
En cambio Brasil, respaldado por América Latina, impulsa
10 por ciento de energías limpias para 2010, una iniciativa
a la que también adhiere Amigos de la Tierra. (END)
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