| RIO+10:
No se cancela la deuda ambiental del Norte
Por Toye Olori
JOHANNESBURGO, 30 ago (IPS) - El Norte
debe pagar por la deuda ecológica que contrajo durante
siglos provocando la mayoría de los desastres ambientales
del planeta, advirtieron organizaciones religiosas en la Cumbre
Mundial sobre Desarrollo Sostenible (CMDS).
”Las manifestaciones climáticas
extremas se han vuelto más frecuentes. Inundaciones
y sequías se intensifican. El nivel de los mares se
eleva. El clima cambiante puede convertir a 150 millones de
personas en refugiados”, afirma un documento divulgado
en la ciudad sudafricana de Johannesburgo, sede de la CMDS.
El pronunciamiento fue firmado por las
Agencias Ecuménicas de Ayuda y Desarrollo, en colaboración
con el Programa de Cambio Climático del Consejo Mundial
de Iglesias, una organización internacional de 342
iglesias de tradición cristiana.
Las consecuencias del cambio climático
acentúan las profundas injusticias que existen entre
países industrializados y en desarrollo, subrayó
el texto.
”Los países en desarrollo,
donde viven la mayor parte de la población mundial,
son los más proclives a sufrir por las anomalías
climáticas y carecen de medios para protegerse del
impacto producido por el cambio del clima”, afirmaron
los grupos religiosos.
El Norte rico tiene una considerable
deuda ecológica con el Sur pobre, mucho mayor que la
deuda externa de los países pobres, si se toman en
cuenta la expoliación de recursos, la degradación
ambiental, la producción de gases invernadero y la
apropiación de espacio para depositar residuos tóxicos,
sostiene el documento.
Esa deuda se acumuló durante siglos
a través de la extracción de recursos naturales
--sin permiso de los pueblos afectados--, como petróleo,
minerales, bosques, riquezas marinas y genéticas, destruyendo
ecosistemas y fuentes de sustento de los pueblos del Sur.
”En Ecuador, Nigeria y otras partes,
los acreedores ecológicos (pueblos indígenas
afectados por las operaciones de las compañías
trasnacionales) han ocupado yacimientos petroleros y mineros
para detener la destrucción de ecosistemas de los que
depende su subsistencia”, señala el texto.
Las decisiones que afectan a las personas
son tomadas por compañías y no por gobiernos,
y éstos ”son cada vez más renuentes o
incapaces de desafiar su poder”, apuntaron los grupos
religiosos.
”De las 100 mayores economías
del mundo, 51 son corporaciones globales y 49 son países.
Noventa por ciento de esas corporaciones se encuentran en
los países industriales, son responsables de 70 por
ciento del comercio mundial y poseen 90 por ciento de tods
la tecnología y productos patentados”, señala
el pronunciamiento.
El director del Foro para Alternativas
Africanas, Demba Moussa Dembele, propuso que la CMDS establezca
un acuerdo internacional obligatorio sobre responsabilidad
de las corporaciones.
”La Organización de las
Naciones Unidas (ONU) debería restaurar la Comisión
de Corporaciones Trasnacionales, dentro del Consejo Económico
y Social, para establecer mecanismos regulatorios sobre las
relaciones entre políticas y prácticas corporativas
y las obligaciones internacionales”, dijo Dembele.
”Todos los estados miembros deberían
negociar una convención marco obligatoria sobre responsabilidad
corporativa, con mecanismos independientes para el control,
la adhesión y el cumplimiento, que adhiera a todos
los principios del desarrollo sustentable”, añadió
Dembele. (FIN/2002)
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