| PREGUNTAS & RESPUESTAS
"El anticristo de la ecología somos nosotros mismos"
Por Néfer Muñoz
Alvaro Umaña, costarricense, de 51 años, es
uno de los pioneros del ambientalismo en América Latina.
En 1986 fue designado como el primer ministro del entonces
nuevo ministerio de Recursos Naturales de Costa Rica.
Umaña echó a andar las bases institucionales
de un trabajo ambiental que ha dado a su país reconocimiento
internacional. Ahora, es asesor principal y líder del
Grupo de Desarrollo Sostenible, en el Programa de Naciones
Unidas para el Desarrollo (PNUD).
Este ingeniero ambiental y economista, quien estudió
en la estadounidense Universidad de Stanford, contesto el
cuestionario de Tierramérica:
-¿Cuál es el sueño platónico
de un ambientalista del siglo XXI?
-Que se cumpla la Agenda XXI.
-¿Quién es el anticristo de la ecología?
-Nosotros mismos. Cuando actuamos de una manera irresponsable
no podemos culpar a nadie más.
-¿Tiene un peso real América Latina
en esta cumbre?
-Sí, sí tiene un peso real. Sin embargo, su
participación no es tan numerosa como hubiéramos
deseado. Hasta el momento hay confirmados sólo la llegada
de los presidentes de cinco países latinoamericanos:
Brasil, Costa Rica, Ecuador, Guyana y México. Por eso
no podemos decir la cumbre de Johannesburgo será igual
que la de Río de Janeiro.
-¿Tiene America Latina una posición
común?
-América Latina es parte del G-77, que este año
es presidido por Venezuela. El G-77 negocia como bloque, por
lo tanto en ese sentido la región si está unida.
-¿Qué le encanta y qué le repugna
del capitalismo?
-Me encanta la creatividad y el espíritu emprendedor.
Pero me preocupa profundamente la desigualdad que produce
y que casi somos incapaces de evitar.
-¿En cuál de los cinco temas de esta
cumbre cree que se lograrán los mayores avances?
-En agua. En el tema del agua es donde hay un acuerdo mayor
en el texto, casi no ha habido corchetes, casi no hay nadie
que se oponga y hay un apoyo general. Tal vez uno de los logros
más grandes de esta cumbre consiste en enfocar el problema
del desarrollo sostenible como prioridad en el combate a la
pobreza y dentro del combate de la pobreza, la importancia
del agua, de la energía y del nivel local.
-¿Por qué ha habido tanto consenso
en el tema del agua?
-Porque hoy día tenemos en nuestras manos todo el conocimiento
y todos los recursos económicos y humanos para resolver
este problema. Sin embargo, debido a la contaminación
del agua siguen muriendo por diarreas en el mundo entero 6.000
niños al día, o sea, más de dos millones
de niños al año. Se estima que la mitad de las
camas de hospital en el mundo están ocupadas por personas
que contrajeron alguna enfermedad relacionada con la calidad
del agua. Y eso es inaceptable. Es por eso que mucha gente
está llegando al consenso de que el derecho al agua
potable debe considerarse como un derecho humano básico
y que tenemos que tener un plan para hacérselo llegar
a toda la población.
¿Cuál es su miedo más grande
sobre el futuro del planeta?
Mi miedo y mi frustración más grande es que
tengo treinta años de conocer los problemas, de saber
cuáles son las soluciones y de ver cómo no se
genera la voluntad política ni el consenso. Somos una
generación que sabe lo que tiene que hacer y que ha
sido incapaz de hacerlo. Esa es una frustración que
tenemos todos los ambientalistas. (FIN/2002). |