| Se acaba el tiempo y empiezan las transacciones
por Thalif Deen
La Cumbre de Johannesburgo entró en la fase habitual
de todas las conferencias de la ONU: una sorda lucha por sobrevivir
a medida que el tiempo se acaba.
"Los delegados han caído al punto más
bajo de la negociación: el toma y daca y las presiones",
dijo a TerraViva Remi Parmentier, de Greenpeace Internacional.
Estados Unidos y Japón están dispuestos a aceptar
metas cuantificables y plazos sobre agua potable a condición
de que las naciones en desarrollo acuerden eliminar metas
y plazos sobre energía renovable.
Ambos países dicen a las delegaciones del Sur, "vamos
muchachos, les daremos dinero para el agua si no presionan
por acciones concretas sobre energía y cambio climático",
apuntó Parmentier.
Toda la cumbre ha entrado en esta modalidad de pulseada,
mientras las dos principales economías del mundo echan
mano a la probada técnica de la "diplomacia de
la chequera", advirtió el activista.
Sólo cinco por ciento del borrador del plan de acción
continúa negociándose, dijo a la prensa Lowell
Flanders, alto oficial de la ONU (Organización de Naciones
Unidas) que sigue las negociaciones.
"Son los puntos más difíciles y polémicos",
sostuvo Flanders en referencia a 14 apartados cuya resolución
quizá deba esperar hasta la llegada de los ministros,
la semana próxima.
Entre ellos están las cuestiones de gobernanza, derechos
humanos, creación del fondo solidario para erradicar
la pobreza, saneamiento, energía, comercio y finanzas,
recursos naturales, cambio climático, bienes públicos
mundiales, globalización y dimensión social.
También está pendiente un programa de diez
años sobre producción y consumo y la declaración
política que debe preceder al plan de acción.
Al cierre de esta edición continuaban las negociaciones
sobre saneamiento y energía.
Interrogado sobre las presiones a puertas cerradas, Flanders
dijo a TerraViva: "De eso se tratan las negociaciones".
Tampoco los países en desarrollo escapan a la tentación
de seguir esta senda. "Necesitamos ingresar activamente
a los paquetes de acuerdos a cambio de cosas que queremos.
Tenemos que resolver tantas transacciones como sean posibles",
dijo un delegado africano en una reunión reservada
del Grupo de los 77 países en desarrollo.
Mientras, la declaración política que debe
explicar los principios del desarrollo sustentable (al que
todos los países dicen adherir) aún lucha por
ver la luz.
Según Flanders, Sudáfrica como delegación
anfitriona debía acordar la declaración en consultas
con ministros de otros países. Pero, por lo que sabe,
el borrador del texto aún no está disponible.
Ante una consulta de la prensa, Flanders dijo que no podía
hacer comentarios sobre la prolongación de la cumbre
por un día más en caso que se llegue al miércoles,
día de la clausura, sin resolver algunos de los asuntos
en disputa.
Parmentier aseguró que Sudáfrica ha convocado
una reunión de ministros de Comercio para resolver
algunos puntos. "Pero los ministros de Comercio no están
calificados para tratar asuntos ambientales", añadió.
La cumbre corre peligro de ser cooptada por estos funcionarios
que hacen intentos desesperados por hallar respuestas, advirtió.
Estados Unidos y la Unión Europea (UE) se enfrentaron
sobre varias cuestiones relativas al comercio, a tal punto
que la delegación de la UE abandonó un grupo
de contacto que negociaba aspectos comerciales.
La poco usual guerra verbal que se desató entre delegados
occidentales provocó un espontáneo aplauso de
los representantes de los países en desarrollo.
"No crean que las conversaciones progresan porque 95
por ciento del texto ha sido acordado, tal como dicen la ONU
y los expertos en artilugios", previno el vicepresidente
de Amigos de la Tierra Internacional, Tony Juniper.
"Es sólo un truco verbal que Amigos de la Tierra
ha escuchado ante cada negociación fallida, desde la
ronda de la Organización Mundial del Comercio en Seattle
hasta las conversaciones sobre clima de La Haya", agregó.
Definiciones importantes respecto de la globalización
continúan enteramente "en desacuerdo". Esto
no es "progreso rápido" en ningún
sentido normal de los términos, sostuvo Juniper.
"La cuestión central de esta cumbre en enfrentar
los enormes problemas causados por la degradación ambiental
y la pobreza, que han empeorado desde la Cumbre de la Tierra
de 1992. Algunos gobiernos, en especial Estados Unidos, están
intentando incluso retroceder en los compromisos contraídos
hace 10 años", dijo el activista.
"No se puede permitir que esto ocurra. Debemos ver acción
real en los próximos días. Los líderes
mundiales le deben a la población del mundo un verdadero
progreso en Johannesburgo", concluyó Juniper.
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