| AMBIENTE-CANADA
Provincias enfrentadas por Protocolo de Kyoto
por Marty Logan
MONTREAL, 9 ago (IPS) - Los jefes provinciales
de Canadá dejaron de lado la tradición en su
reunión anual de verano y se enfrascaron en una discusión
sobre la conveniencia de ratificar el Protocolo de Kyoto contra
el cambio climático.
Mientras la provincia de Alberta, rica
en petróleo, se opone al tratado que Canadá
firmó pero duda en ratificar, otras tres provincias
urgen al primer ministro Jean Chrétien a refrendar
su adhesión al acuerdo, que establece metas para la
reducción de las emisiones de los llamados gases de
invernadero.
Al final, ambas partes llegaron a un
acuerdo típicamente canadiense al disponer una reunión
de los jefes de gobierno provinciales con Chrétien,
en una fecha a determinar.
La mayoría de los científicos
coinciden en que los gases de invernadero, generados por la
quema de combustibles fósiles como el petróleo
y el carbón, son los responsables del recalentamiento
de la atmósfera terrestre, que está trastornando
el clima mundial.
Según grupos ambientalistas, el
debate de los jefes de gobierno provinciales indica que Chrétien
podría ratificar el acuerdo e incluso anunciar esa
decisión en la Cumbre Mundial sobre Desarrollo Sostenible,
que se celebrará en la ciudad sudafricana de Johannesburgo
del 26 de agosto al 4 de septiembre.
Poco después de que Estados Unidos,
vecino y el mayor socio comercial de Canadá, anunciara
el año pasado que no ratificaría el Protocolo
de Kioto, Chrétien sugirió que podría
seguir el ejemplo.
La ratificación del tratado, que
exige a los países industrializados reducir sus emisiones
de gases de invernadero en un promedio de cinco por ciento
entre 1990 y 2012, podría significar una desventaja
competitiva para las empresas canadienses frente a las estadounidenses,
arguyó el primer ministro.
Desde entonces, Chrétien ha sugerido
una renegociación del tratado firmado en Japón
en 1997, de modo que Canadá pueda obtener créditos
por la exportación de energía ”limpia”
(hidroeléctrica o a gas natural) a Estados Unidos.
Según Chrétien, esas exportaciones
disminuirían en 30 por ciento la reducción de
emisiones exigida a Canadá, pero hasta ahora la comunidad
mundial, encabezada por la Unión Europea, ha dicho
no a su sugerencia.
Más de 70 países ya han
ratificado el Protocolo de Kyoto.
Se espera una decisión sobre los
llamados créditos de energía limpia en una reunión
de los países firmantes del acuerdo que se realizará
en la capital de India el próximo octubre.
Pero líderes de 13 provincias
y territorios de Canadá dijeron que no hay necesidad
de esperar hasta ese entonces ni más pruebas del recalentamiento
del planeta para ratificar el tratado.
Paul Okalik, jefe de gobierno del territorio
más nuevo de Canadá, el septentrional Nunavut,
afirmó que el cambio climático ya está
afectando a sus ciudadanos.
”En Nunavut, los pescadores han
desarrollado técnicas para pescar bajo el hielo”,
pero el tiempo de congelamiento de la superficie del agua
”se ha reducido considerablemente en los últimos
años”, lamentó Okalik.
Por otra parte, el jefe de gobierno de
Alberta, Ralph Klein, arguyó que la ratificación
del Protocolo de Kyoto acabaría con la industria de
gas y petróleo de su provincia, que ya no podría
ayudar económicamente a las regiones menos prósperas
de Canadá.
Pero Okalik le respondió: ”Nuestra
costumbre es transmitir a nuestros hijos nuestro conocimiento
tradicional, y eso no tiene precio. Puede guardarse su dinero”.
Otras señales del recalentamiento
del planeta son los devastadores incendios forestales que
ocurren a comienzos del verano y la sequía de las praderas
del oeste, indicaron observadores.
”No quiero pasar de la cría
de ganado a la cría de camellos”, dijo Gary Doer,
jefe de gobierno del territorio de Manitoba, fronterizo con
las provincias de Alberta y Saskatchewan. (FIN/2002)
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